Lo siento, pero estáis casi al borde de la extinción”. La frase no es mía, es del periodista y ensayista norteamericano Jeff Jarvis, uno de los popes de la nueva era digital, aparece en su libro “Y Google, cómo lo haría?” y se la dedica a las agencias de viajes. En realidad se la dedica a todos los intermediarios: vendedores de seguros, agencias de publicidad, agentes inmobiliarios…

¿Para qué sirve hoy día una agencia de viajes?

Enciendo mi pantalla y a golpe de clic tengo docenas de buscadores de vuelos baratos que además me comparan en un segundo precios y horarios. Otras docenas de buscadores me permiten reservar hotel en cualquier ciudad del mundo: veo fotos de la habitaciones, del hall, comparo precios y ofertas y puedo elegir habitación de no fumadores, todo al instante. Páginas como Tripadvisor, Booking o Minube me permiten saber la opinión de otros viajeros que estuvieron antes allí y comparar (vale, alguno engañan o exageran pero en general, me fío de lo que dice). A través de Google Maps encuentro cualquier dirección que necesito en mi propio teléfono móvil y docenas de blogs y de páginas web me dan todo tipo de información práctica, rutas posicionadas, enlaces de interés… y todo gratis. Desde mi ordenador y sin intermediarios puedo alquilar directamente un coche, reservar un crucero, comprar un billete de tren

El cambio en la forma de comprar los viajes ha llegado de forma tan gradual que lo extraño es que haya quien aún no quiera verlo. En 1996 ya reservé una mulas en un remoto pueblo de los Andes para portear el material al campo base del Aconcagua… ¡por Internet! Entonces me pareció un milagro. Hoy algunos de los que viven en la cresta de la ola 2.0 piensan que lo milagroso es que alguien vaya a una agencia de viajes.

A principios de 2011 en España quedaban 6.776 agencias de viaje. Mil menos que el año anterior.Unas 2.300 menos que en 2007, cuando se llegó al récord de 9.127 puntos de venta. Y quien crea que esto es solo por la crisis económica es que vive con orejeras.

¿Tienen futuro las agencias de viaje?

Creo que sí. Pero solo las que sepan adaptarse a las nuevas reglas de juego. Agencias más pequeñas, muy especializadas, altamente tecnificadas y que operen tanto en el mundo real como en Internet.

Obviamente, seguirán existiendo durante un plazo de tiempo porque no todo el mundo es 2.0 ni tiene un Iphone. Para mi padre chatear es ir de vinos, un ratón es un roedor que come queso y si quiere ir a Canarias, llama al Corte Inglés. Pero cuando pase ¿una, dos? generaciones las agencias de viaje tal y como las conocemos hoy desaparecerán (como consuelo les diré que también desapareceremos los periodistas y los medios de comunicación, tal y como los conocemos hoy). Mal de muchos….

Pero hay un dato significativo y esperanzador. Ninguna de las grandes agencias de viajes de aventura españolas ha cerrado en estos últimos años: Marco Polo, Trekking y Aventura, Taranna, Kananga, Ambar Viajes, Orixá, Bidón 5…. Ofrecen productos muy especializados, paquetes complejos de preparar por tu cuenta y en territorios todavía poco tecnificados donde no puedes o es muy caro, por ejemplo, conseguir por tu cuenta un transporte o permisos para entrar en un parque. No es que estén para tirar cohetes… pero ahí siguen. Al menos hasta que haya conexión wi-fi en la última aldea bosquimana del Kalahari.

Especializarse y aportar un valor al producto más allá de la mera distribución. Junto a una drástica reducción de costos. Ahí puede estar la salvación. Personalmente le sigo dando valor a que te asesoren y al trato cara a cara con alguien que sabe del tema. Pero claro, si ves que quien te atiende detrás del mostrador de la agencia consulta la misma página que tú puedes consultar en internet para recomendarte un hotel… pues no vuelves por ese mostrador.

¿Para qué crees tú que sirve hoy día una agencia de viajes?

¿Las sigues usando? ¿Crees que desaparecerán?